Flash No.01-2020 Comisión Normas de Auditoría y SIPRED

EL IMPACTO DE LA COVID-19 EN LOS ENCARGOS DE AUDITORÍA

La COVID-19 es incomparable a cualquier otro fenómeno mundial que hayamos vivido. Ha venido a transformar la “normalidad” en todos los sectores sociales; economía, sociedad, cultura, política, espacio público y privado, todo ha sido tocado por la pandemia.

 

Esta nueva situación también ha impactado de manera importante el desarrollo de nuestro trabajo como auditores, desde las pruebas de recorrido hasta la emisión de informes han tenido repercusiones.

 

Es por ello que en el presente trabajo ponemos a su consideración algunos puntos que, como auditores, debemos de tomar en cuenta para realizar, soportar y emitir una auditoria que cumpla con los lineamientos de calidad que año con año buscamos.

 

La NIA 315 (Revisada), Identificación y valoración de los riesgos de incorrección material mediante el conocimiento de la entidad y de su entorno, nos habla del “impacto en el enfoque de la planeación de auditoría por los riesgos nuevos o revisados que han surgido como resultado del COVID-19”.

 

Dentro de los riesgos evaluados se encuentran aquellos que tienen un impacto en los procesos de control interno como:

 

  • El ambiente de control
  • Cambios en los controles para determinar las respuestas a los riesgos identificados en las incorrecciones materiales.

 

En tanto que la NIA 330, Respuestas del auditor a los riesgos valorados. Nos dice que debemos evaluar la capacidad para obtener evidencias suficientes para determinar el impacto a los riesgos de incorrección material en los estados financieros, sobre todo en lo referente a:

 

  • El proceso de cierre de los estados financieros.
  • Mayor cuidado en la aplicación de las pruebas de controles.
  • Mayor atención a la aplicación de pruebas sustantivas.
  • Evaluar si se han realizado las divulgaciones necesarias en los estados financieros.
  • La conclusión del auditor si se cuenta con información suficiente y adecuada para soportar la evidencia de auditoria.

 

Por su parte, la NIA 540 (Revisada), Auditoría de estimaciones contables, incluidas las de valor razonable, y la información relacionada a revelar. Nos habla de los factores regulatorios que pueden afectar la contabilidad y las estimaciones por soluciones sostenibles para deudores temporalmente angustiados en el contexto del brote.

 

En este sentido debemos evaluar si los supuestos son apropiados en las circunstancias y contexto del marco de información financiera aplicable; analizar si los datos que utiliza la entidad son relevantes y confiables y revisar la incertidumbre en las estimaciones contables.

 

En cuanto a los hechos posteriores al cierre, NIA 560 nos señala que el auditor debe tener en cuenta la fecha de emisión de los estados financieros y la fecha de la emisión del informe de auditoría, para la aplicación de procedimientos.

 

Para ello se debe identificar cualquier material posterior a eventos relacionados con la COVID-19, para determinar si estos se han abordado adecuadamente o revelado en los estados financieros de acuerdo con el marco de informes.

 

Para las empresas en funcionamiento, de acuerdo con la NIA 570 (Revisada), se debe determinar el impacto que la pandemia ha tenido en la empresa ya que es responsabilidad del auditor evaluar la implicación que esta situación puede tener sobre la auditoría de estados financieros y en la elaboración de informes.

 

Con respecto a las consideraciones especiales-Auditorías de estados financieros de grupos (incluido el trabajo de los auditores de los componentes) la NIA 600, recomienda revisar adecuadamente el trabajo de los auditores de componentes, para determinar si se necesitan procedimientos alternativos para determinar la suficiencia y adecuación de evidencia sobre la cual se basará la opinión de auditoría del grupo, para ello también se recomienda revisar la NIA 700, (Revisada), Formación de la opinión y emisión del informe de auditoría sobre los estados financieros.

 

Comunicación de las cuestiones clave de la auditoria en el informe de auditoría emitido por un auditor independiente la NIA 701, nos dice que el auditor se debe centrar en asuntos para concluir su encargo, incluyendo si todos los aspectos clave de la auditoría se han abordado adecuadamente como son:

 

  • Áreas que requieren que la administración proporcione más evidencia debido a la naturaleza cambiante de este problema.
  • Nuevas incertidumbres introducidas como resultado de la COVID-19, como pueden ser el estudio de los cambios para reconocer cualquier incertidumbre mejorada en el cálculo de estimaciones contables.
  • Impacto de las leyes o reglamentos en el sector financiero.
  • Los nuevos asuntos clave de auditoría se incluirán en el informe de auditoría por el impacto que se presenta por el COVID-19.

 

Finalmente, hay que tener muy presente las responsabilidades que tiene el auditor con respecto a otra información, para ello la NIA 720 (Revisada), nos recomienda evaluar el impacto de los efectos derivados de la COVID-19 en la información provista por la entidad en su informe anual y el informe de los estados financieros.

 

Esta pandemia nos ha dejado de manifiesto las carencias técnicas de nuestro trabajo como auditores, es por ello que necesitamos trazar rutas para entender cómo llegar a mejores metodologías que, sensibles a las circunstancias y recursos disponibles, nos permitan sortear la preocupante situación que hoy nos aqueja y generar mejores modelos de trabajo para el futuro que se nos avecina.

Comisión Normas de Auditoría y SIPRED