Gobierno corporativo y liderazgo: los retos en la implementación del Sistema de Gestión de Calidad Inicio > Blog > Revista Excelencia Profesional > Edición especial: La gestión de la calidad, precursora del éxito en las firmas > Gobierno corporativo y liderazgo: los retos en la implementación del Sistema de Gestión de Calidad 02 de septiembre de 2026 E.I. y L.C.C. Rubén Torres Alva Socio Director de Torres Alva, Lazarín y Compañía, S.C.Integrante de la Comisión de Certificación de Calidad en los Despachos En este artículo: Compromiso con la calidad Cultura organizacional Decisiones económicas responsables Evaluaciones y remuneraciones Asignación de recursos Conclusiones Con la entrada en vigor de la Norma Internacional de Gestión de Calidad (ISQM por sus siglas en inglés), las firmas se enfrentaron o se están enfrentando al reto de implementar un Sistema de Gestión de Calidad (SGC) que garantice su cabal apego y cumplimiento. Compromiso con la calidad El reto principal consiste en el compromiso por parte del líder o líderes de la firma con el cumplimiento de la norma y con la calidad en general, así como en permear su cultura organizacional a los demás miembros de esta, logrando que sea adoptada por todos y cada uno de sus miembros, ya que si el o los líderes de la firma no se encuentran plenamente convencidos de su eficacia o de los beneficios que la norma brinda a esta o a los terceros interesados (incluyendo, por supuesto, clientes), simplemente la implementación de un SGC no se pudiera llevar a cabo con éxito. Es así que la Norma, en su componente “Gobierno Corporativo y Liderazgo”, establece que la calidad no es responsabilidad exclusiva del departamento de auditoría o del equipo de trabajo que la ejecuta, sino más bien es principalmente responsabilidad del o los líderes de la Firma. Podríamos decir que el mencionado componente es la base fundamental de la norma, ya que en este se establecen los objetivos de calidad que deben ser diseñados e implementados por el o los líderes de la firma y que definitivamente se encuentran íntimamente relacionados con sus demás componentes. Aquí es donde reviste gran importancia la efectividad del Gobierno Corporativo y del liderazgo por parte del nivel más alto de la organización, ya que debe ser capaz de transmitir, promover y sobre todo de hacer cumplir los objetivos de calidad exigidos por la norma, a través primeramente del ejemplo y de la capacitación continua de los integrantes de la firma. Cuando el liderazgo demuestra un compromiso genuino, influye directamente en cómo los equipos de auditoría y consultoría abordan su trabajo diario. El rigor profesional, el escepticismo y la ética dejan de ser conceptos abstractos para convertirse en la norma de operación estándar. Cultura organizacional De igual forma, el o los líderes deben asegurarse de que los integrantes de la firma adopten su cultura organizacional desde el momento de su ingreso, así como sus valores, ética y políticas previamente definidas y enfocadas a la calidad, alineados en todo momento con la norma. En este sentido, el o los líderes deben incluir en su cultura organizacional los elementos que les permitan a sus integrantes reconocer y reforzar que la calidad es fundamental en la realización de los encargos, a través de acciones tendientes a: Promover un comportamiento ético e íntegro Fomentar el escepticismo profesional Construir un ambiente de trabajo de confianza y de diálogo a todos los niveles Sobra decir que está a cargo de él o los líderes de la firma la elaboración del Código de Ética e Integridad, Código de Conducta, Políticas y demás ordenamientos que integren la cultura organizacional, siempre alineados al Código de Ética Profesional que nos rige como contadores públicos colegiados. Decisiones económicas responsables Otro reto muy importante y que tiene que ver plenamente con el Gobierno Corporativo de la Firma es el establecer un equilibrio entre los intereses económicos, comerciales y la calidad en los encargos, así como la toma de decisiones estratégicas encaminadas a privilegiar la calidad sobre la economía. Hay que recordar que dentro de los principales motivos de la creación de la norma encontramos el brindar certidumbre, confianza y seguridad en el cumplimiento de las normas profesionales y regulatorias, en donde resulta obvio que los primeros beneficiados son los clientes, por lo que cualquier decisión que se tome los afectará en forma directa. En este sentido, es muy importante que el o los líderes evalúen la disposición de los recursos financieros para cada encargo, de tal forma que sean asignados de forma responsable y equitativa a cada uno de estos, asegurándose de que ningún encargo se vea afectado por la insuficiencia de recursos y que no comprometan la calidad. En la práctica, esto significa que la Firma no debe priorizar la reducción de costos, el cumplimiento de presupuestos de tiempo irreales o la retención de clientes altamente rentables si esto pone en riesgo el cumplimiento de las normas profesionales o éticas. Evaluaciones y remuneraciones La norma también establece que el compromiso del o los líderes de la firma se debe ver reflejado en los incentivos económicos hacia sus miembros; es decir, el SGC debe contemplar dentro de sus procedimientos la evaluación del desempeño, así como una política justa y razonable de remuneraciones, incluyendo compensaciones, bonos y distribución de utilidades. De igual forma, debe contener procedimientos bien definidos para las promociones del personal, directivos y socios, alineados en todo momento a su nivel de compromiso y ejecución de la calidad, y no basarse únicamente en criterios meramente económicos, tales como nivel de facturación o atracción de nuevos clientes. Asignación de recursos Finalmente, encontramos dentro de los principales retos de la implementación del SGC la obligación por parte del o los líderes de la firma de planificar y proporcionar los recursos necesarios para que el SGC funcione en forma efectiva. Conclusiones Se puede apreciar la importancia e influencia que tiene el Gobierno Corporativo y el liderazgo del o los líderes de las firmas en el éxito en la implementación de un SGC, ya que, como fue comentado en un inicio, es totalmente indispensable que estos últimos estén plenamente convencidos de su eficacia y que a su vez logren convencer a los demás integrantes, y no solamente quede en el cumplimiento de una obligación. Si bien es cierto que la implementación de un SGC representa grandes retos para el o los líderes de las firmas, también lo es que en alguna u otra medida dichos retos han sido afrontados por estos en su actividad diaria; no obstante, el hecho de implementar un SGC institucionaliza todas estas actividades, las formaliza y las adopta como parte de su cultura organizacional. Revista Excelencia Profesional Edición especial agosto 2026 Ver revista ↗ 02 de septiembre de 2026Compartir