Dr. José Manuel Miranda de Santiago

Doctor en Derecho | Especialista en Precios de
Transferencia
Expresidente de la AMCPDF | Coordinador de la
revista “Consultorio Fiscal” de la UNAM

En el marco de la f iscalización internacional contemporánea, las tecnologías digitales han rediseñado los modos de supervisión y control por parte de las autoridades fiscales. Al mismo tiempo, la globalización ha producido fenómenos complejos como la evasión fiscal estructurada, el uso de jurisdicciones de baja o nula imposición, y la deslocalización de beneficios empresariales sin una presencia económica real. La respuesta jurídica internacional más ambiciosa ha sido el Plan BEPS de la OCDE y el G20. No obstante, su aplicación no puede limitarse a una lectura técnica. Es preciso, como he sostenido en La hermenéutica analógica en el Plan BEPS y la fiscalidad internacional, asumir que: “Toda disposición normativa requiere un esfuerzo interpretativo que no sea meramente literal, sino sistemático, finalista y prudente, que atienda al sentido último de justicia tributaria y equidad económica.” (p. 47) Este artículo propone que, ante una fiscalización cada vez más automatizada, la hermenéutica analógica se erige como un método imprescindible para dotar de eficacia, legitimidad y contenido ético a las acciones de fiscalización digital internacional. 1. BEPS, fiscalización y digitalización: un nuevo paradigma El Base Erosion and Profit Shifting (BEPS) ha dado lugar a una nueva generación de normas fiscales de carácter internacional que se aplican transversalmente a través de tratados, reformas internas y regulaciones administrativas

 

Sin embargo, la economía digital ha multiplicado las posibilidades de traslados artificiales de beneficios sin presencia física, rompiendo el modelo tradicional basado en el “establecimiento permanente”. Como se señala en la obra: “El concepto de establecimiento permanente ha sido históricamente insuficiente frente a las formas modernas de operar en la economía digital. Por lo tanto, debe repensarse desde una lógica interpretativa que incluya la sustancia económica de las operaciones y no solo su formalidad jurídica.” (p. 185) La fiscalización digital —entendida como el uso de inteligencia artificial, análisis de big data y trazabilidad electrónica— no puede aplicarse sin un marco interpretativo que respete los derechos fundamentales del contribuyente y que evite excesos tecnológicos sin fundamento jurídico. 2. La hermenéutica analógica como método interpretativo en fiscalización internacional La obra propone que, ante normas técnicas y dispersas, la hermenéutica analógica permite una comprensión sistemática y justa, especialmente cuando se aplican conceptos como “intangibles difíciles de valorar”, “valor de mercado” o “presencia significativa”. “El método analógico no es extrapolación arbitraria, sino un razonamiento prudente que parte de una semejanza esencial entre supuestos, y que busca colmar lagunas normativas sin violentar el principio de legalidad.” (p. 66) De este modo, la fiscalización internacional encuentra en este método una guía para armonizar elementos normativos, económicos y tecnológicos, evitando el riesgo de una fiscalización automatizada que olvide el contexto social, humano y jurídico de cada operación. 3. Derechos humanos y fiscalización digital internacional Una fiscalización eficiente no puede construirse sobre la negación de derechos fundamentales. En el capítulo dedicado a derechos humanos y tributación, el autor afirma: “La fiscalización internacional debe respetar el principio de proporcionalidad tributaria, el derecho a la defensa y el principio de presunción de legalidad. De lo contrario, se convierte en una herramienta de persecución económica más que de justicia fiscal.” (p. 314) Es en este punto donde la fiscalización digital debe asumir su propio límite: el respeto a la dignidad del contribuyente. La trazabilidad de operaciones financieras, las auditorías algorítmicas y las revisiones electrónicas deben estar sometidas a control jurisdiccional y a los estándares de legalidad previstos en los tratados internacionales. Conclusión: hacia una fiscalización con alma jurídica La fiscalización internacional no puede ser solo técnica, ni exclusivamente automatizada. Debe ser profundamente jurídica, humana y prudente. La hermenéutica analógica, como se sostiene a lo largo de la obra, permite integrar los elementos dispersos del sistema fiscal internacional en un cuerpo coherente de justicia tributaria: “La globalización puede y debe reorientarse hacia un sistema tributario más justo, eficaz y humano, y la interpretación analógica del Plan BEPS es una vía para lograrlo.” (Conclusión General Tercera) Así, la fiscalización digital se proyecta no como una amenaza, sino como una oportunidad para renovar el pacto fiscal global, siempre que sea interpretada bajo el signo de la equidad, la prudencia y los derechos fundamentales. Referencia completa del autor: Miranda De Santiago, José Manuel. *La hermenéutica analógica en el Plan BEPS y la fiscalidad internacional*, primera edición, Thomson Reuters, México, 2019.

 

 

 

 

Revista Excelencia Profesional

Diciembre  2025

No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Conversatorio Contable

Suscríbase a nuestro newsletter para recibir nuestras novedades.

11 de diciembre de 2025Compartir