
Dra. Miriam Dolores Altamirano Santander
Certificada por la AMCPDF.
Presidenta de la Comisión de Capital Humano Bienio 2025-2026
miriamdasantander@gmail.com
La fiscalización digital a nivel mundial es una realidad, ha revolucionado la forma de actuar de gobiernos y contribuyentes, lo que exige a los actores de la fiscalidad no solo estar a la vanguardia en tecnología, sino también contar con el capital humano requerido para enfrentar los retos que esto implica, ya que ahora no basta con conocer y aplicar la normativa fiscal o financiera de manera precisa, sino que se busca desarrollar habilidades blandas como la resiliencia, motivación y autoconciencia así como pensamiento estratégico que ayuden a transitar los cambios y a liderar de forma exitosa las nuevas exigencias; de igual forma es importante adaptarse en un entorno dinámico y competitivo, buscando aprovechar al máximo el uso de la información disponible, de la tecnología y de las aportaciones del personal dedicado a su generación y análisis.
Desarrollo
El adecuado uso de la Tecnología digital, del Big data y de la Inteligencia Artificial han sido pieza fundamental en la forma como actualmente se realiza la fiscalización en México, con sistemas eficientes y gente capacitada, la autoridad cuenta en tiempo real con la información fiscal de los contribuyentes, tiene los elementos tecnológicos suficientes para realizar un análisis eficaz de los datosproporcionados, lo que repercute en un incremento en la efectividad y precisión al momento de realizar sus revisiones. Esto es el resultado de un proceso que inició hace algunas décadas, desde el surgimiento de la Firma Electrónica Avanzada (FEA) en 2005, misma que años después se convertiría en la Firma Electrónica (FIEL) y que fue un primer paso para identificar y autentificar digitalmente a todos los contribuyentes; siguió el cambio de facturas impresas por el Comprobante Fiscal, ahora Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), lo que implica que toda la facturación esté reportada en tiempo real en los sistemas del SAT; siguió la implementación del uso del buzón tributario, cumplir con nuevas obligaciones como el envío de la Declaración Informativa de Operaciones con Terceros (DIOT) y de la contabilidad electrónica así como llenar los aplicativos necesarios en declaraciones informativas; lo que trajo como resultado, que al presentar las declaraciones provisionales o definitivas, la autoridad ya cuenta con toda la información en sus sistemas y el contribuyente solo se limita a validar o aclarar los datos precargados, esto por supuesto se lleva a cabo de manera digital en donde basta con tener una computadora o un teléfono inteligente a la mano, para cumplir con las obligaciones fiscales.
Para los contribuyentes esto ha significado un gran reto en varios sentidos, poco a poco también han ido evolucionando y sumando la tecnología y digitalización a sus procesos, buscando cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones fiscales, lo que ha exigido que los contribuyentes ya sea de forma personal o a través de sus contadores o administradores, busquen estar al mismo ritmo que la autoridad, evolucionando sus procesos internos a la alineación de datos, cuidando que la información contable, financiera, operativa y fiscal sea congruente entre sí y esté debidamente capturada; aquellos que cuentan con los recursos y la infraestructura suficientes, se auxilian de algún ERP´s (Enterprise Resource Planning) para llevar una eficiente gestión y así garantizar que la información entregada al fisco refleje la realidad económica y financiera de sus transacciones, y que de esta manera se encuentre correcta y disponible para ser auditada. Sin embargo, no solo es tecnología de punta lo que requieren los contribuyentes ante la fiscalización digital, sino también contar con el capital humano competente y capaz para lograrlo.
El capital humano, como pieza fundamental en cualquier organización, requiere estar preparado para afrontar las exigencias de la era digital, lo que significa; allegarse de herramientas que le permitan estar a la vanguardia tecnológica como el uso del Big data, IA, tecnologías emergentes, aplicaciones Fintech, seguridad de información; además desarrollar habilidades blandas como la resiliencia, adaptabilidad, creatividad, pensamiento crítico y comunicación digital, y por supuesto el continuo trabajo individual que fomente un cambio en la mentalidad del profesional, buscando la innovación, pensamiento estratégico, capacitación, aprendizaje continuo y también las condiciones que fomenten un equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Aunado a esto, para los contadores la responsabilidad que conlleva su actuar en el ámbito normativo fiscal y empresarial, les exige ser agentes líderes de cambio, enfocados en garantizar un cumplimiento ético y oportuno de las obligaciones fiscales de sus clientes, por lo que es importante tener el conocimiento, las habilidades y las estrategias necesarias para subirse con éxito al tren de la innovación.
Al revisar el Informe sobre el futuro del empleo 2025, publicado por el Foro Económico Mundial (World Economic Forum), mismo que se basa en la Encuesta sobre el futuro del empleo, realizada a finales del año 2024, y que presenta la evolución del mercado laboral actual y lo que se espera en los próximos 5 años desde la perspectiva de más de 1,000 empleadores que dan trabajo alrededor de 14.1 millones de personas en 55 economías del mundo, se tienen datos relevantes para la toma de decisiones en las empresas a corto y mediano plazo. En el Informe sobre el futuro del empleo 2025 podemos encontrar que, dentro de las competencias requeridas a los trabajadores hoy en día se encuentran habilidades básicas y menciona en primer lugar al pensamiento analítico, seguido de resiliencia, flexibilidad y agilidad, liderazgo e influencia social, motivación y autoconciencia, alfabetización tecnológica, empatía y escucha activa, entre otras; sin embargo, se espera que para 2030 las habilidades tecnológicas crezcan más que cualquier otra, siendo el manejo de la IA y el Big data las que encabezan la lista, seguidas de la ciberseguridad y alfabetización tecnológica, sin dejar de lado el pensamiento crítico, la resiliencia, flexibilidad y agilidad, así como el liderazgo y la gestión del talento.
Alfabetización tecnológica, concepto relativamente nuevo en estos tiempos de transformación digital, Inteligencia artificial y evolución constante, se refiere a que ya no basta con saber leer y escribir, ahora es imprescindible que las empresas o contribuyentes conozcan y cuenten con personal capacitado que sepa usar wifi, una computadora, un teléfono inteligente y hasta redes sociales; recordemos que hace algunas décadas los impuestos eran realizados con calculadoras de escritorio y hojas tabulares, se veía al departamento contable o fiscal llenando en una máquina de escribir las declaraciones, mismas que se entregaban en papel a la Secretaría de Hacienda o se llevaban a la sucursal bancaria más cercana para realizar el pago, siendo esta la forma en que la autoridad conocía de las operaciones de los contribuyentes; después llegaron Lotus 123 y Excel que facilitaban los cálculos y el tiempo de respuesta, la automatización y la era digital empezaron y revolucionaron el mundo entero. Ahora ya la autoridad fiscal no se encuentra de forma pasiva esperando que el contribuyente le informe sus actividades, sino que es ella misma quien tiene la información en tiempo real y muchas veces más precisa que el mismo declarante. Esto es la constante en el mundo, quien sabe explotar sistemas como el Big data para realizar análisis focalizados, entender patrones y tendencias, así como la IA para buscar y explorar información, que maneja también las relaciones interpersonales, desarrolla su resiliencia, motivación y autoconciencia, es quien tiene la mayor ventaja competitiva en nuestra economía.
El Informe sobre el futuro del empleo 2025 se estima que:
“… Hoyen día, el 47 % de las tareas laborales son realizadas principalmente por humanos, el 22% se realiza principalmente por tecnología (máquinas y algoritmos) y el 30 % se completa mediante una combinación de ambos. Para 2030, los empleadores esperan que estas proporciones se distribuyan casi equitativamente entre estas tres categorías 34, 33 y 33”.
Considera que para los próximos 5 años los relacionados con los puestos verdes y de transición energética, así como consistentemente con la tecnología tendrán un mayor crecimiento, por otra parte, los empleos que van en declive, son en primer lugar los Cajeros y empleados de mostrador, seguidos de Asistentes administrativos y secretariales, Conserjes de edificios, y tristemente el 6º lugar lo ocupan los Empleados de contabilidad, teneduría de libros y nómina, el 7º puesto es para Contadores y Auditores, el 10º lugar para Cajeros de bancos y empleados relacionados, el 14º sitio en la lista es para Gerentes de servicios empresariales y de administración; lo cual resulta sorprendente, sin embargo, algunos hemos visto como efectivamente se han venido sustituyendo, por ejemplo los Cajeros de bancos y empleados relacionados están siendo reemplazados con las practicajas o bien con cajeros automáticos, los Cajeros y empleados de mostrador bien con máquinas dispensadoras e incluso en el súper ya con las cajas de autocobro, no es fácil imaginar cómo se sustituirá a los Contadores y Auditores; sin embargo, es algo que tristemente indica la tendencia global. Esto, por supuesto, nos hace reafirmar el hecho de que como profesionistas contables debemos estar a la vanguardia de los cambios tecnológicos, el Big data y desarrollar las habilidades blandas que exige esta nueva forma de trabajar.
El capital humano es sin duda una pieza clave para afrontar la fiscalización digital, ya que más allá de la implementación tecnológica, es imprescindible contar con el personal comprometido y capacitado, no solamente en el manejo de sistemas o en el llenado de declaraciones, sino que como agente de cambio desarrolle habilidades personales como pensamiento crítico, pensamiento analítico, resiliencia, flexibilidad, influencia social, motivación y autoconciencia, así como realizar a todos los niveles una autoconciencia, que permita a los contribuyentes ser el motor de sus negocios y estar preparados para afrontar de manera eficiente y ética la fiscalización digital.
Conclusión
Como hemos visto, el mundo entero se encuentra en esta revolución tecnológica, los países siguen evolucionando a su ritmo, pero con la constante de un crecimiento tecnológico y digital sostenido, por lo que no es de extrañar que siendo México uno de los pioneros en la implementación de la factura electrónica a nivel mundial, también está siendo innovador en obtener la información fiscal de los contribuyentes en el momento que se genera, cruzar bases de datos, analizar por ramo y sector, y, por otra parte, además de lo que se alimenta directamente en su sistema, se allega de información que le proporcionan otras instituciones, lo que concluye en una sólida y proactiva fiscalización digital, algo que parecía impensable hace apenas unas décadas, y que, básicamente obliga a los contribuyentes no solo a estar a la altura de esta demanda tecnológica, sino a buscar estar un paso adelante, por lo mismo implica que al poner el foco en el capital humano, este represente una pieza fundamental en todos los procesos, pues tiene el reto de evolucionar al mismo ritmo que la tecnología, dejar de ser un analfabeta tecnológico y estar capacitándose constantemente para poder dominar no solo los sistemas fiscales, sino también el ámbito interpersonal, llegar a ser más proactivos, resilientes, líderes, eficientes y creativos, teniendo la conciencia y el cabal conocimiento de cómo es que impacta su trabajo y la toma de decisiones en la información vertida por el contribuyente en los sistemas y en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, lo que genera que las empresas tengan la necesidad de fomentar una cultura organizacional ética y adaptativa, enfocada al cumplimiento íntegro y competente, y por supuesto fomentar que el capital humano sea punta de lanza en esta función.
Referencias
Foro Económico Mundial, (2025) Informe sobre el futuro del empleo 2025, recuperado de https://www.weforum.org/publications/the-future-of-jobs-report-2025/in-full/2-jobs-outlook/
Real Academia Española 2014 Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.7 en línea]. Recuperado de: https://dle.rae.es
Revista Excelencia Profesional Edición Especial Junio 2025
