
C.P. Jesús González Arellano
Director General: ASG RISK, S.C.
En su libro “El Cisne Negro”, Nicolas Taleb (2007) menciona que debemos estar preparados ante el impacto de lo altamente improbable. Prácticamente dice que absolutamente todo, aun lo que hoy consideramos impensable, puede llegar a suceder.
Tal vez lo antes mencionado no le sorprenda de inicio. Sin embargo, cuando pensamos en acontecimientos – recientes – que han transformado al mundo en ámbitos diversos como lo empresarial, social, ambiental, político entre otros, la aseveración toma sentido.
A partir del inicio del siglo XXI hemos observado cambios y eventos que han afectado, de forma constante y relevante, el mundo donde vivimos y nos desarrollamos.
Algunos eventos que cambian al mundo y su forma de actuar/operar desde el año 2000 son: La quiebra de ENRON, la fundación de TESLA, la creación de FACEBOOK y redes sociales, la creación de mercados de carbono, la creación de SPOTIFY y AIRBNB, la creación de UBER, el cambio de visión geopolítica en múltiples países a nivel mundial, el Covid, el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) entre otros.
Seguramente usted pudiera considerar los cambios y eventos antes mencionados, únicamente como avances tecnológicos o temas aislados que tuvieron gran cobertura mediática. Pero le invito a cuestionarse:
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- ¿Qué tendría esto que ver con mi negocio? ¿Cómo
lo afecta?. - ¿Puntualmente que tiene que ver con los nuevos
retos que surgen para mi empresa en cuanto a lo
fiscal-regulatorio?.
- ¿Qué tendría esto que ver con mi negocio? ¿Cómo
Puede haber múltiples respuestas. Aunque a nivel general le puedo asegurar que todos estos cambios en el ambiente de negocio han transformado radicalmente industrias enteras, leyes, reguladores, regulaciones y forma de operar tanto en
México como a nivel global.
Solo por dar algunos ejemplos – pues sería imposible comentar en este espacio la gran transformación que estos eventos han generado – hablaremos de algunos de ellos:
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- UBER: Una empresa de transporte y movilidad, ha logrado una capitalización de millones de dólares sin tener un solo vehículo. Opera en múltiples geografías.
- AIRBNB: Una enorme empresa de hospedaje, que no es dueña de inmuebles ni cuartos de hotel. Opera en múltiples geografías.
- FACEBOOK: Que no cobra cuota alguna a sus usuarios, sin embargo, es una de las empresas más valiosas del mundo por la gestión y venta que hace a terceros de tendencias y datos de consumo de sus usuarios. Opera en múltiples geografías.
- ENRON (quiebra): Que concluyó con cambios en leyes y regulaciones a nivel global – Sarbanes Oxley y múltiples cambios en leyes relativa a mercado de valores, incluida la LMV en México en 2006.
- COVID: Que afecto el PIB de todos los países del mundo y aceleró procesos de homeoffice – Teletrabajo a nivel global. Con cambios en regulaciones diversas como la NOM-37.
Podríamos seguir hablando de cada uno de estos cambios, su origen e impacto. Sin embargo, las preguntas relevantes realmente son:
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- ¿Qué significarán estos cambios para el futuro de nuestras empresas y los negocios?.
- ¿Cómo anticiparme a dichos riesgos y oportunidades, para sobrevivir y sobresalir en un mundo en constante cambio y disrupción?
- En mi empresa ¿Qué hacer para evitar contingencias fiscales en un mundo con nuevas reglas y en constante disrupción?
- ¿Quién o quiénes tendrían responsabilidades transversales, junto con el área de fiscal, para mitigar riesgos y asegurar cumplimiento?
Las respuestas a las preguntas previas están en la conclusión de este artículo. Sin embargo, antes de adelantarnos, comprendamos a que se están enfrentando el área fiscal en el ámbito de negocios actual y porque las decisiones-acciones fiscales ya no radican – únicamente – en el área fiscal de la organización.
El área fiscal frente a un mundo en constante disrupción
Los cambios antes mencionados, afectan múltiples industrias, profesiones y empresas. Incluido, de forma relevante, el ámbito fiscal.
Tengo 35 años prestando servicios profesionales en México y diversos países de Latinoamérica. Después de más de tres décadas de prestación de servicios profesionales, puedo opinar que “El ámbito fiscal de inicios de los años 90s frente a lo que es hoy, se ha transformado radicalmente”.
Hace décadas y aún hace algunos años, en el ámbito de prestación de servicios profesionales se hablaba constantemente de criterios fiscales, donde las empresas buscaban formas diversas para optimizar el pago de impuestos. En múltiples ocasiones me tocó escuchar análisis fiscales, considerando criterios diversos, que buscaban reducir la carga fiscal de las organizaciones. Siempre analizando tanto su legalidad como posible defensa judicial – y posibilidad de éxito en un juicio – en caso de discrepancia con la autoridad. Quiero enfatizar que siempre, estos esquemas, buscaban legalidad y cumplimiento regulatorio a la par de optimización de base y pago de impuestos.
Sin embargo, desde mi perspectiva, esa forma de operar tanto de empresa como de asesor fiscalista ya no es viable y está sumamente limitada (aunque no todo mundo se ha dado cuenta y lo acepta).
Cambios radicales en aspectos diversos, han presionado el tema fiscal para las empresas. Algunos de estos cambios son:
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- CFDI y Tecnología.
- Cambios en leyes así como Medios de vigilancia y facultades de la autoridad.
- Globalización y necesidades económicas de los gobiernos.
- Cambios en el Poder Judicial.
Comentando los aspectos más relevantes sobre cada uno de ellos, se puede mencionar:
1) CFDI y Tecnología
El uso del CFDI es un cambio de paradigma tanto en el intercambio de información empresa-autoridad, como en la capacidad de supervisión de la autoridad para con el contribuyente.
Si bien el CFDI tiene sus inicios en 2004, realmente desde 2011 (la historia del CFDI es larga y compleja) la autoridad ha buscado – y logrado – perfeccionar su visión y entendimiento de la operación del contribuyente considerando, entre otros:
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- Conocimiento sobre sus ingresos, egresos, nóminas,
pagos, retenciones y otros – prácticamente en tiempo real. - Tipo de transacción realizada, a través de sus catálogos.
- Geografía de emisor y receptor.
- Forma de pago (transferencia, tarjeta de crédito, efectivo u otros).
- Método de pago (una exhibición o en parcialidades).
- Uso del CFDI (Adquisición de mercancías, gastos en general, construcciones entre otros).
- Tipo de terceros con quien se tiene relación (datos y régimen fiscal del receptor o emisor).
- Conocimiento sobre sus ingresos, egresos, nóminas,
Existen libros enteros sobre el CFDI, sus reglas y características, por lo que nuestra intención no es extendernos en sus particularidades.
Lo que es fundamental es que las empresas comprendan que la llegada y perfeccionamiento del CFDI por parte de la autoridad es un cambio de paradigma en la forma de calcular, presentar y cumplir con el tema fiscal.
Hoy la búsqueda de “criterios” para optimizar el pago de impuestos, se observa lejana y riesgosa para cualquier organización.
Por otro lado, la tecnología ha permitido multiplicar el alcance y la eficiencia recaudatoria de la autoridad.
El “Informe Tributario y de Gestión al cuarto trimestre de 2024” emitido por el SAT (último al momento de preparación de este documento) menciona que se recuperaron $220.7 pesos por cada $1 peso invertido en fiscalización. Si usted analiza el dato, el nivel de eficiencia recaudatoria del SAT es altísima. Adicional a que cada ejercicio dicha eficiencia sube de forma constante. Nuevamente, como resultado de su uso de la tecnología.
Me atrevería a decir que, con un análisis eficiente de CFDIs, la autoridad podría conocer en ocasiones a una empresa, mejor que sus dueños y/o administradores.
A través de una carta invitación, puede llegar a miles o aún millones de empresas de forma inmediata. La tecnología ha sido un gran aliado para la autoridad en cuanto a recaudación.
Me pregunto si su empresa ha evolucionado al mismo ritmo que la autoridad, para asegurar que su cumplimiento fiscal-regulatorio es óptimo.
2) Cambios en leyes y regulaciones
Los cambios aprobados a leyes fiscales a partir del 2026 y principalmente en el Código Fiscal de la Federación, modifican – o deberían motivar la actualización – sobre la forma en que las empresas, evalúan, aprueban y documentan sus operaciones.
Los cambios son múltiples, sin embargo, para efecto de este artículo, se enfatizan los siguientes:
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- Nuevas causales de restricción temporal de CSD (certificado de sello digital).
- Nuevos procedimientos autorizados en visitas domiciliarias, como uso de fotos, audios y videos.
- Obligación del contribuyente de proporcionar datos de su órgano de dirección (administradores, presidente, representante legal entre otros).
- Refuerzo a la facultad de solicitar papeles de trabajo o integraciones al contribuyente sobre su vínculo con operaciones diversas.
- Viabilidad a que la autoridad realice revisiones sin citatorio previo y desde dicho acto se pueda suspender temporalmente el uso de CSDs.
- Reducción de tiempos para dar respuesta a observaciones de la autoridad.
- Modificación al esquema de garantía de interés fiscal. Priorizando el uso de depósito del Banco de Bienestar como forma de garantía.
El análisis es sumamente amplio. Sin embargo, lo que se busca enfatizar es que i) la autoridad tiene cada vez más facultades en su esquema de supervisión-revisión, ii) las penalizaciones y/o consecuencias – con suspensión de CSD – ponen en una situación de alta fragilidad a la empresa en caso de estar en estos supuestos, iii) considerando lo antes mencionado, la prevención y anticipación por parte de la empresa, es clave para evitar problemas.
La gran pregunta sería ¿el fiscalista puede, en lo individual, cubrir todos los requisitos que está planteando la autoridad para cumplimiento? Me parece que la respuesta sería no. Requiere de muchas otras áreas de la organización.
3) Globalización y necesidades económicas de los gobiernos
México, si bien es un país autónomo e independiente, tiene múltiples tratados y acuerdos a nivel global.
Algunas de sus relaciones internacionales que generan compromisos y/o presión para México en cuanto a la definición de leyes y regulaciones locales son:
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- OCDE (Organización para Cooperación y Desarrollo Económico).
- GAFI (Grupo de Acción Financiera por sus siglas en Francés).
- T-MEC (Tratado México, Estados Unidos y Canadá)
Las presiones son diversas. Sin embargo, se refuerzan temas como domicilio fiscal y obligaciones fiscales diversas, que toma fuerza desde la llegada del COVID y la cada vez mayor presencia de nómadas digitales así como teletrabajo y homeoffice.
También se fortalecen de forma relevante leyes relativas a la prevención del lavado de dinero y uso de efectivo entre otras.
Finalmente, algunos aspectos laborales desde sindicatos hasta derechos laborales toman fuerza significativa.
En cuanto a situación económica y necesidades de los gobiernos – incluido México – el gasto público crece año con año. Donde la fuente primaria para obtención de recursos es la recaudación. Sin recaudación no se logra el presupuesto de egresos gubernamental, que finalmente es un gasto ya programado. Por lo que lo único cierto que podemos esperar, es que los esquemas de recaudación y fiscalización cada año sean mas rigurosos. Solo en 2026, la Ley de Ingreso espera un total de 10.193 billones de pesos, donde el 57% corresponde a impuestos. Si algo es cierto, es que la fiscalización continuará igual o aún con mas fuerza que en el pasado.
Nuevamente los temas son múltiples y complejos. Sin embargo, es relevante comprender como estos temas han complicado a las empresas en cuanto a temas diversos como i) relación laboral, ii) costos laborales desde seguridad social hasta cumplimiento de NOMs diversas (ej. 35 y 37), iii) declaraciones informativas y reportes por actividades consideradas vulnerables, iv) f iscalización intensa y constante, entre otras.
4) Cambios en el poder judicial
Los cambios recientes al poder judicial tienen efectos relevantes para las empresas en cuanto a medios de defensa y expectativa de éxito al entrar a un juicio con la autoridad.
De acuerdo con un reportaje de EXPANSION del 16 de febrero de 2016, la autoridad fiscal recupera actualmente el 80% en disputa con contribuyentes. Comparado con el 73.8% en el año 2018.
Los cambios en cuanto a facultades de supervisión y revisión para la autoridad, así como conformación del nuevo Poder Judicial, presentan un escenario complejo para aquellos contribuyentes que entren a discrepancias con la autoridad.
Los nuevos métodos para garantizar interés fiscal en caso de tener una controversia con el fisco, se prevé sean complicados para las PYMES, lo que pudiera poner en riesgo su capacidad de controversia y potencialmente supervivencia.
Conclusión
Si aceptamos que el mundo está en constante cambio que afecta nuestra organización, sería importante preguntarnos lo siguiente:
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- ¿Cuáles son mis nuevos riesgos – en forma particular en cuanto a lo fiscal – regulatorio?.
- ¿Qué tengo que hacer diferente hoy – frente lo que he hecho siempre – para lograr mis objetivos estratégicos?
- Específicamente en lo fiscal-regulatorio ¿Qué tengo que modificar para evitar conflictos y sorpresas en cuanto a cumplimiento?
Desde mi perspectiva la respuesta está en reconocer que:
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- Lo fiscal ya NO puede estar encapsulado y dirigido solo por una sola área (fiscal) dentro del negocio. Su visión-gestión debe ser transversal, a través de distintas funciones y responsables.
- La vieja planeación fiscal basada en “toma de criterios” de ley debe limitarse, buscando un mayor enfoque a la vigilancia del CFDI y lo que el CFDI le transmite a la autoridad sobre la empresa.
Actualmente veo muchas empresas en México que han recibido cartas invitación del SAT, vigilancias profundas, visitas domiciliarias, revisiones de gabinete, revisiones de STPS entre otros.
En la mayoría de los casos, son empresas que buscan cumplir con el pago correcto de sus impuestos y cubrir cumplimiento regulatorio. Sin embargo, su error y lo que
les expone frente a la autoridad, ha radicado en su Control Interno y los PROCESOS de negocio – no necesariamente en lo fiscal.
El tema fiscal hoy ya no solo radica en conocer la ley del ISR o del IVA. Su gestión está profundamente arraigada a través de TODA la organización – en sus acciones y lo que muestran de si mismas a través de lo que dicen sus CFDI. El tema laboral y REPSE no solo radica en el aspecto laboral-legal, sino en una serie de aspectos interrelacionados que van desde el ambiente de trabajo, comisiones diversas con temas gestionadas por la misma operación, bitácoras de asistencia, timbrados de nómina entre otros. Son temas que, en muchas ocasiones, no maneja de forma individual el área fiscal.
Aportando algunos ejemplos a lo antes mencionado he visto casos de empresas en estrés por:
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- Delegar en un auxiliar sin experiencia la responsabilidad de emitir sus CFDIs. En consecuencia, los CFDI emitidos presentan errores múltiples al definir la forma de pago u otros conceptos. Esto genera desviaciones en cuanto a IVA y bajo ciertos Régimen aún en ISR.
- Recibir sin validar CFDIs de ingreso emitidos por sus proveedores. Con errores en uso de CFDI, forma de pago y otros. Lo que compromete su deducibilidad, IVA y otros conceptos – al menos al generar discrepancia entre lo que se documenta y lo que realmente sucedió.
- Minimizar por parte de sus accionistas y directores el concepto de “Materialidad”. Lo que, al no entenderlo, les complica aceptar que hoy la forma se vuelve fondo. Sin entender que para demostrar a la autoridad que una operación y/o gasto sucedió, se requiere una trazabilidad de inicio a fin y no solo un contrato. Desde que se formalizó con clienteproveedor (contrato), se consumó (evidencia de operación) y se cerró (Tesorería – legal – operación).
- Permitir que sus áreas de RH gestionen desde una perspectiva operativa (lo cual es correcto), pero descuidar los aspectos de forma en contratos, registros de asistencia, compensación extraordinaria, teletrabajo y su efecto contractual-laboral entre otros. Lo que les pone en alto riesgo en caso de una revisión por parte de la STPS.
- Ignorar sus responsabilidades en materia de temas como REPSE y prevención de lavado de dinero (LFPIORPI) entre otras, las cuales regularmente son ejecutadas por áreas operativas y/o distintas al área fiscal.
Actualmente sería un grave error pensar que una gestión fiscal tradicional tiene a su negocio en buen resguardo. Actualmente el ámbito de cumplimiento regulatorio integral – incluido lo fiscal – debe ser analizado con visión procesal-horizontal, donde múltiples jugadores/áreas en la actividad diaria de la organización, forman parte de dicho cumplimiento. Deben estar capacitados y coordinados, para lograr, en caso de una aclaración con la autoridad, mitigar el riesgo para la organización.
El mundo ha cambiado. ¿Está su empresa preparada para el cambio?

