¿Las NIF son realmente normas?: Su importancia más allá de la ley Inicio > Blog > Boletín NIF > ¿Las NIF son realmente normas? Su importancia más allá de la ley 04 de septiembre de 2026 Mario Alberto Ruiz Cruz Pasante de C.P.Integrante de la comisión de Normas de Información Financiera En este artículo: ¿Quién emite las NIF y de dónde surge su autoridad técnica? Las NIF frente a la legislación fiscal Conclusiones Antes de adentrarnos en este tema, primero debemos nos anticiparemos con entender la norma. Una norma es aquella regla que orienta el comportamiento de las personas en una sociedad. Para Eduardo García Máynez, en su libro “Introducción al Estudio del Derecho”, se puede entender en dos sentidos principales: lato sensu (sentido amplio) y stricto sensu (estricto sentido); aplicándose a la primera toda regla de comportamiento obligatoria o no, mientras que la segunda impone deberás o confiere derechos. Partiendo de estos sentidos principales y sobre todo en sus distintas clases, encontramos dos que nos servirán de estudio para este artículo: una es la norma técnica, siendo de una característica potestativa, en donde establece especificaciones sobre procesos que son de gran utilidad para los interesados, mientras que una norma jurídica es aquella regla establecida por una autoridad competente como lo es el Estado, esto con el fin de regular la conducta de los individuos dentro de una sociedad y dicha regla es coercible, esto quiere decir que, en caso de incumplimiento, se exige una sanción. Así también tiene otras características como heterónomas, bilaterales y externas. ¿Quién emite las NIF y de dónde surge su autoridad técnica? Las NIF las emite el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y Sostenibilidad, AC conocido por sus siglas CINIF, que es una institución privada sin fines de lucro y también funge como donataria autorizada. Entre sus principales objetivos se encuentra la investigación y el desarrollo de normas que permitan que la información financiera y de sostenibilidad emitida por las entidades sea útil para la toma de decisiones. Debemos de entender que el CINIF no forma parte del Estado, por ende, no cuenta con facultades legislativas para expedir leyes o reglamentos, es por ello que las NIF no provienen de un proceso legislativo. Las NIF no constituyen leyes en sentido formal, pero si conforman un marco normativo de carácter técnico que establece las bases para el reconocimiento, valuación, presentación y revelación de las operaciones que afectan económicamente a una entidad. Nos permite establecer criterios comunes para la elaboración de información financiera y esto evita que cada entidad lo determine libremente. Imagínense qué pasaría si no existiera un marco de referencia para la elaboración de la información financiera. Cada contador podría establecer sus propios criterios para reconocer un ingreso, un gasto, valuar un activo, como provisionar e inclusive como presentar estados financieros. Esto ocasiona que dicha información financiera sea compleja de entender y poco útil para la toma de decisiones. La importancia de las NIF en la información financiera Como lo habíamos comentado, las NIF constituyen un marco de referencia que permite establecer criterios para el reconocimiento, valuación, presentación y revelación de las operaciones que afectan económicamente a la entidad. De forma resumida hablaremos de estas cuatro bases que son fundamentales para la elaboración de la información financiera: El reconocimiento que nos permite determinar cuándo una operación o evento debe incorporarse a los estados financieros. La valuación que establece las bases donde para asignar un valor monetario a los elementos reconocidos. La presentación determina la manera en la que se debe mostrar dicha información dentro de los estados financieros. La revelación que nos permite proporcionar alguna información adicional relevante para que los usuarios puedan comprender la información financiera, como lo son las notas a los estados financieros. Registrar una operación contable no consiste en el simple hecho de cargar y abonar. Sino que va más allá, en donde cada registro exista sustancia económica que debe ser analizada para determinar qué se está reconociendo, por qué importe debe valuarse, en qué rubro debe presentarse y qué información adicional será importante o necesaria revelar. Es por ello por lo que la aplicación de las NIF no se debe entender únicamente como el cumplimiento de una serie de disposiciones técnicas, sino como un medio para lograr que la información contenida en los estados financieros represente adecuadamente la realidad económica de una entidad y que sobre todo resulte útil para la toma de decisiones de los interesados. Un ejemplo que podemos analizar es cuando una empresa adquiere un vehículo. Fiscalmente, podemos pensar inmediatamente y sin ninguna duda en la famosa deducción de inversiones, sus porcentajes máximos, monto deducible, IVA acreditable entre otras cuestiones. Pero contablemente, la pregunta que debemos hacernos es distinta: ¿Qué activo se está reconociendo? ¿A qué valor? ¿Cuál es su vida útil? ¿Cómo se deprecia? ¿Dónde se presenta? ¿Qué debe revelarse? Con esto podemos apreciar que la contabilidad no nace de la legislación fiscal; la legislación fiscal establece consecuencias tributarias sobre hechos y operaciones que previamente tienen una sustancia económica. Las NIF frente a la legislación fiscal Si bien las NIF no constituyen disposiciones fiscales ni emanan de un proceso legislativo, resulta inevitable reconocer que existe una relación entre la información financiera y el cumplimiento de las obligaciones fiscales. La contabilidad constituye un elemento fundamental para ambos ámbitos, aunque sus objetivos y criterios no necesariamente sean los mismos. Esta relación entre las NIF y las disposiciones fiscales mexicanas fue abordada con mayor profundidad en la edición anterior de este Boletín, por lo que no es intención del presente artículo reiterar dicho análisis; este tema fue desarrollado por el C.P. y M.D.F. José Luis Arroyo Amador en su artículo “La Información Financiera con base en NIF y su Relación con el Código Fiscal de la Federación y su Reglamento”. No obstante, resulta importante mencionarla para recordar que la contabilidad financiera no debe limitarse únicamente a determinar las contribuciones de una entidad. Las disposiciones fiscales establecen reglas para el cumplimiento de las obligaciones tributarias, mientras que las NIF proporcionan un marco técnico para generar información financiera útil para la toma de decisiones. Por ello, aun cuando en la práctica profesional la contabilidad y la materia fiscal mantienen una estrecha relación, no debemos confundir sus finalidades. La existencia de una obligación fiscal de llevar contabilidad no es, por sí misma, lo que otorga a las NIF su carácter técnico ni constituye la razón principal para su aplicación. Conclusiones En ocasiones, dentro de la práctica profesional, podemos caer en el error de observar la contabilidad únicamente desde una perspectiva fiscal y preguntarnos qué disposición legal nos obliga a realizar determinado registro contable. Sin embargo, la contabilidad tiene una finalidad que va más allá del cumplimiento de las obligaciones tributarias. Su propósito también consiste en representar la realidad económica de las entidades y proporcionar información que permita conocer su situación financiera, sus resultados y los cambios que experimenta a lo largo del tiempo. Por ello, quizá la pregunta no debería limitarse a “¿qué ley me obliga a aplicar las NIF?”, sino también a cuestionarnos: “¿Cómo podríamos generar información financiera útil, comparable y confiable sin contar con un marco técnico que establezca criterios comunes para su elaboración?” Las NIF sí son normas, pero normas de naturaleza técnica. Comprender esta diferencia nos permite dejar de analizarlas únicamente desde la óptica de la obligatoriedad jurídica y comenzar a reconocerlas por lo que representan para nuestra profesión: la base sobre la cual construimos y comunicamos información financiera de calidad. Boletín NIF Septiembre 2026 Ver boletín ↗ 04 de septiembre de 2026Compartir